
Buscando
noticias de mierda relacionadas con las próximas elecciones municipales, nos
encontramos con una historia de vida que nos sobrecogió de tal manera, que
decidimos llevarla a ustedes, fieles lectores
del blog, esperando que se tomen medidas
para que estos dos sufridos compatriotas dejen de ser víctima de la democracia.
El señor E y la señora A nacieron principios
de los 80 (cuando la democracia dormía una siesta), época en que nada hacía
presagiar que sus vidas tendrían destinos en común.
La señora A nació en la cuna de una
familia pudiente de La Legua. Su madre, la señora F, decidió inscribirla como
A, en honor a su padre, Antonio Vodanovic, que escapó con la gaviota en la mano
(salió en pelota) a penas supo que la señora F había quedado embarazada. Mientras
tanto en el sur, Tocopilla, la señora W inscribía a su hijo con el nombre de E,
en honor a su padre, Héctor (?), que prometió volver cuando E cumpliera 40
años.
Las vidas de A y E fueron normales, tuvieron infancias felices en los 80. Uno
que otro cura trató de manosearlos,
aprendieron a sumar y restar en el colegio, lograron completar 6to básico sin
problema y salieron a trabajar a los 14 años, o sea, fiel reflejo de lo que
muestra la serie los 80.
La adolescencia en los 90 fue sin
grandes sobresaltos. Conocieron la buena música gracias a New Kids on the Block, su
fumaron sus primeros pitos, robaron por primera vez y conocieron la cárcel por
dentro.
Pero todo este cuento de hadas(?) se fue a la mierda en la década del 2000.
El Drama.
La vida da más vuelta que Piñera en el discurso del 21, tanto así que la señora A y el señor E se conocieron en un
prostíbulo. El amor nació a penas el señor E canceló los servicios, unos 4 mil
pesos de la época.
Ambos decidieron ir a vivir juntos, fueron beneficiados por las políticas
públicas de este hermoso país y obtuvieron un lindo hogar en las casas Copevas.
Cuando todo parecía estar bien, cuando la familia progresaba adquiriendo un
lujoso nylon para cubrir su hogar, les llega una carta que les cambiaría la
vida para siempre.
El señor E y la señora A, pensaron ingenuamente que esta carta sería un
reconocimiento a sus aportes como ciudadanos de este ejemplar país, pero no
intuyeron el caos que se les vendría.
Luego de pedirle a un vecino que les leyera la carta, porque los dos eran analfabetos de nacimiento (?), se
enteraron del contenido: ambos eran vocales de mesa.
La primera reacción de la pareja fue júbilo. Trataron de tirar la casa por la
ventana, pero la ventana estaba tapada con el
nylon que los salvaguardaba de la lluvia, por lo que decidieron celebrar
en el parque más cercano, hermoso lugar donde drogadictos pasan sus tiempos
libres. Ese día los asaltaron por sexta vez en la semana, y eso que era martes.
La señora A y el señor E, se pusieron la mejor tenida que tenían. El señor E se
puso el terno que usó su padre en el día del funeral de su padre (en la exhumación
del cuerpo, debido al no pago del terreno del cementerio, el señor E se quedó
con la vestimenta), mientras que la señora A se puso un elegante traje de
noche, que usaba en el prostíbulo donde trabajó hasta que le descubrieron que
su resfriado era en realidad VIH.
Desde entonces la señora A y el señor E han sido vocales de mesa en todas las
elecciones.
Estuvieron 8 horas en las elecciones en las que Lavín casi nos encaja el
cambio, en las municipales 2004, presidenciales 2005, municipales 2008, y en la
fatídica presidenciales 2009 (también en
la de senadores y diputados, pero con la wea del binominal, no la quise contar
como “elecciones democráticas).
Elecciones municipales 2012.
Nos enteramos de esta historia de vida mientras asistíamos al funeral del
sapito de Vale Roth, y nos llamó la atención que nadie hubiese intervenido a
favor de estos compatriotas.
Fuimos al hogar de la señora A y el señor E, sabiendo que se aproximan las
elecciones municipales 2012, para verificar si es cierto que ambos son siempre
vocales de mesa.
Sorpresa nos llevamos al llegar a su nuevo hogar, una esplendida casa con vista
al río, ubicaba bajo un puente del Mapocho.
Nos contaron que se aburrieron de vivir en la comodidad de sus casas Copevas,
que les ofrecieron una casa Chubi, pero que la señora A era supersticiosa, y no
le gustaba andar con el paragua abierto dentro de la casa, por lo que prefirieron dar un vuelvo en sus vidas y vivir
en comunión con la naturaleza, y si para ellos naturaleza es el Mapocho, pues
creo que habían logrado encontrar el lugar.
Nos recibieron cordialmente, nos invitaron a tomar agua hervida desde el río,
pero no quisimos ser patudos y desistimos del ofrecimiento.
Nos contaron que aún no sabían si eran vocales de mesa. Los acompañamos a un
ciber, para ver en la página del Servel si habían sido seleccionados como
vocales de mesa.
Luego de estar 2 horas con la página caída, finalmente logramos ingresas al
sistema: el señor E y la señora A, nuevamente eran vocales de mesa.
La señora A tuvo una crisis nerviosa, y la tuvimos que derivar a la posta
central, donde fue atendida de forma rápida y eficaz en un baño del recinto por
otra señora que estaba dando a luz.
Al ver esta injusticia, decidimos ir por
ayuda legal seria.
Aldo Duque
Nos contactamos con Aldo Duque, serio abogado con dilatada trayectoria, y por
lo mismo, por dilatada ayudó a Anita Alvarado en sus problemas legales.
Duque nos recibió en su oficina, ubicada dentro de un discoteque. Amablemente
nos asesoró. Según él, el caso violaba
los derechos humanos, y en la
constitución que nos rige, la enchulada del 80, dice claro que la democracia no
le puede hacer bullying a los ciudadanos.
Con estos datos en mano, decidimos acudir al único ente que se encarga de estos
problemas: Meganoticias.
En Meganoticias nos dijeron que no nos podían ayudar, que ya tenían historias
de vida para la semana, como la de un señor que vende supositorios en una
estación de metro, un reportaje de series infantiles que marcaron la vida de personas
no videntes y la historia de vida de una persona que es alérgica a respirar.
Nos recomendaron ir a una instancia más seria y oficial, por lo que fuimos a
TVN para contactarnos con Esto No tiene Nombre.
La producción del espacio nos dijo que tenían copada la temporada con temas
sobre las isapres, farmacias y bancos.
Finalmente decidimos ir al programa En su propia trampa, para ver si le
podíamos hacer una broma, y a la vez denunciar, a la democracia.
Nos contactamos con ellos, pero nos llevamos una sorpresa; ellos nos estaban
buscando, habíamos sido víctima de Aldo Duque, y nos querían entrevistar para
ver que se siente ser aweonaos estafados por un abogado de mentira, y si los
podíamos ayudar a jugarle una broma.
Avergonzados huimos, derrotados y
amargados, porque las instituciones serias no funcionan en el país.
Llegamos al hogar de la familia E y A, pero no estaban. Sobre la mesa de
centro, había una nota que decía (el señor E aprendió a escribir en una escuela
con fines de lucro): haburridos de todo, desidimos irnos de este país a uno en
el que la democrazia no huevea. Nos vamos a cuba. Vamos a sacar a nuestros ijos
del hogar del SENAME y los llevaremos con nosotros.
Grasias por la preocupación, se despide el señor E y la señora A.
Cabizbajos porque no pudimos ayudarlos, y sorprendidos por la noticia de que
ambos tenían hijos, decidimos investigar en Facebook del SENAME la existencia
de ambos.
Y era verdad, la pareja tenía hijos. El
mayor, de 6 años, se llama M, y la menor, de 4, se llama S, es decir, ambos son
consonantes de mesa.
Algo de alegría nos dio la noticia: el señora A y el señor E decidieron no
heredarles la mochila pesada de ser vocales de mesa a sus hijos. Un bonito
legado, que seguro sus hijos algún día agradecerán.
Si leen esto alguna vez, le enviamos un afectuoso saludo a la familia M.E.S.A, la primera que fue constituida en esta elecciones(?)